HACERSE UNA LISTA DE PROPÓSITOS...
Las famosas listas de propósitos, las
protagonistas de los últimos días de cada año.
Es inevitable hacerlas, ya que con la
inminente llegada de un año nuevo, nos sentimos como si tuviéramos
ante nosotros un papel totalmente en blanco,esperando a que lo
llenemos de historias,de momentos,de esperanzas.
Durante un momento nos atrevemos a
pensar que todo es posible. Nos convencemos de que con algo de
esfuerzo podemos conseguir todo lo que nos propongamos.
Pero lo que debemos aprender es, que no
es necesario esperar todo un año para elaborar una lista de
propósitos, porque cada día es una página en blanco.
Marcarnos metas u objetivos nos motiva.
Plasmar en papel una serie de
propósitos u objetivos hace que pasen de ser simples ideas en tu
cabeza a convertirse en algo más tangible, y por lo tanto más
alcanzable o posible.
Dedicar tiempo a elaborar una lista de
propósitos nos obliga a sentarnos a reflexionar sobre nuestra vida,
sobre las cosas que nos gustarías hacer o como nos gustaría ser.
Y eso lleva a conocernos un poco más a
nosotros mismos. Nos ayuda a averiguar que es lo que realmente
queremos, nos da una razón para vivir, para ilusionarnos cada
día,para pensar que la vida tiene sentido.
NO HACERSE UNA LISTA DE PROPÓSITOS...
La
vida está tan llena de oportunidades que marcarse unos objetivos es
limitar la gran variedad de opciones que se nos ofrecen cada día.
Hay
gente que se limita a ponerse año tras año los mismos objetivos
insulsos, como aprender inglés o ir al gimnasio. Objetivos que no
se cumplen porque no son cosas que realmente quieren hacer esas
personas, ni los objetivos que les van a hacer realmente felices o
que les hagan sentir mejores personas. Este tipo de objetivos no son
objetivos para una vida, no pueden ser las metas que se ponga una
persona después de reflexionar sobre su vida y ver que realmente no
se siente realizado con las cosas que esta haciendo, con el camino
que ha tomado. No me creo que puedan serlo.
Hay
otras personas que miran hacia atrás y solo ven lo incompletas que
son sus vidas. No encuentran en ellas metas logradas, pasos
importantes, acciones reseñables. Y deciden hacerse una lista. Una
lista con objetivos fantásticos e increíbles que según ellos
mismos les harían ser las personas que quieren ser, personas
fantásticas e increíbles. Pasa el tiempo, miran hacia atrás y
comprueban que comenzaron ha hacer algunas de esas cosas, con suerte
consiguieron alguna, pero que después de un tiempo perdieron la
lista de vista y comenzaron a ser de nuevo las personas que eran al
principio, y que no tienen nada de fantástico ni de increíble.
Y
como estos otras muchas personas que se hacen listas que no sirven
para nada. Porque la vida no es un conjunto de objetivos escritos de
antemano que tengamos que ir tachando cuando los consigamos, que un
conjunto de acciones decididas a expensas de lo que la vida te esta
ofreciendo no es vida. Que el objetivo de todos nuestros días es
coger las riendas y ver en pequeños detalles, en momentos simples,
en cosas aparentemente inútiles oportunidades de cambiar ese día,
de salirnos de la línea. Nuestra vida no dejará de ser imperfecta,
no será fantástica e increíble por realizar un par de cosas que se
salgan fuera de lo común escritas en una lista. Nuestra vida
merecerá la pena si al mirar hacia atrás hemos sacado partido,
hemos decidido cambiar y actuar sobre estas pequeñas grandes
oportunidades que se nos dan cada día.
"(...)en
nuestra vida imperfecta las cosas inútiles son, en cierta medida,
necesarias. Si de la imperfecta vida humana desaparecieran todas las
cosas inútiles, la vida dejaría de ser, incluso, imperfecta."
A favor o en contra Susanita!? mojate
ResponderEliminar